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Un ejemplo de redirección
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Personalizando la redirección
En muchas ocasiones, siendo la más común una mudanza de URL,
se necesita redireccionar a los usuarios de una dirección a otra.
La forma más sencilla de hacerlo es empleando etiquetas HTML.
Un ejemplo de redirección
Para ver como funciona el asunto puedes ver el siguiente
ejemplo.
La página que acabas de ver, y que te devuelve a ésta, utiliza el
siguiente código:
<HTML>
<HEAD>
<TITLE>Redireccionado con HTML</TITLE>
<META HTTP-EQUIV="Refresh" CONTENT="5; URL=/html/articulo/tw_redireccion2/">
</HEAD>
<BODY>
<P>Bla, bla, bla,...
</BODY>
</HTML>
Al terminar el navegador de bajar la página de Internet, el
navegador esperará el número de segundos indicado en la cifra situada dentro
del atributo CONTENT, para posteriormente
enviarte a la dirección indicada en ese mismo atributo, pero tras el punto
y coma, la palabra clave URL y un símbolo de igual.
Personalizando la redirección
Esta técnica, la verdad, sólo tiene dos opciones
de personalización: cambiar el lapso de tiempo que transcurre entre la carga
de la página y la redirección y el cambio de la dirección que finalmente verá
el usuario. Es frecuente, por ejemplo, indicar la carga de la misma página que
estamos viendo; es así como funcionan muchas páginas del tipo de
"retransmisiones en vivo"; se recargan a sí mismas cada cierto tiempo.