La nueva versión 7.10 de esta distribución, cuyo nombre es Gutsy
Gibbon* ya está disponible en Internet para su descarga libre y
gratuita desde la semana pasada en versiones desktop y servidor, y
también con sus correspondientes variantes oficiales (Kubuntu, Edubuntu
y Xubuntu).
La versión de escritorio, la más popular de la familia, es la que
incorpora las novedades más vistosas, empezando por los efectos
gráficos de nueva generación gracias a Compiz Fusion, el compositor de
ventanas más avanzado actualmente para sistemas Unix/Linux y que
permite ofrecer resultados similares a los que da el entorno gráfico
del Mac OS X. Compiz Fusion sólo se activará por defecto en aquellas
computadoras en los que la tarjeta gráfica pueda soportar correctamente
los cálculos necesarios, y para el resto podrá activarse manualmente.
También se ha mejorado el soporte para monitores externos en el caso
de los laptops y múltiples monitores para los desktops, una
funcionalidad en la que Canonical hace especial hincapié.
El reconocimiento de hardware mejora con cada nueva versión de
cualquier distribución GNU/Linux, y Ubuntu 7.10 no es una excepción. El
reconocimiento de tarjetas de red inalámbricas y de impresoras es lo
que se ha trabajado más.
Si instalamos Ubuntu 7.10 en un ordenador junto a un sistema Windows
que a su turno se encuentra instalado en una partición NTFS, podremos
no sólo montar dicha partición y leer sus contenidos, si no también
escribir en ella. Esta es una novedad muy interesante y se la debemos a
NTFS-3G, un proyecto independiente y disponible para varias distros que
ha conseguido añadir al sistema del pingüino una funcionalidad largo
tiempo ansiada. Y es que hasta hace poco, las particiones formateadas
con NTFS solamente eran accesibles para su lectura.
Esta nueva versión también incluye un sistema de búsqueda avanzado
similar al Spotlight de Mac OS X o al Google Desktop Search, que nos
permitirá buscar nuestros documentos según diversos criterios.
Finalmente, y como nuevas funcionalidades de la versión desktop,
destacar también la instalación automática de diversos plug-ins en el
navegador web Firefox, validados por Ubuntu y cuyo objetivo se centra
en proporcionarnos una navegación más rica.
En la versión servidora de la distro se mejoran la seguridad y la
estabilidad, además de añadir novedades en lo que respecta a la
virtualización -¡cómo no!- con un kernel preparado para la creación de
virtual appliances, una filosofía en la que Canonical parece creer.
En el apartado de seguridad se añade la presencia de AppArmor, un
software de seguridad mantenido hasta este pasado septiembre por Novell
y que con la apertura de su código fuente y cesión a la comunidad de
desarrolladores, está ahora disponible para otras distribuciones además
de SuSE.
La compatibilidad con clientes y otros servidores Windows también se
ha visto mejorada en servicios de nombres LDAP y compartición de
archivos mediante Samba.
Ubuntu 7.10 será mantenida durante 18 meses, lo que no la convierte en una LTS (Long Time Support).
Más información:
Ubuntu
http://www.ubuntu.com/
* todas las versiones de Ubuntu
llevan el nombre o el mote de algún animal de Sudáfrica y, en éste
caso, Gutsy Gibbon es una especie de mono.
fuente: diariored